Encrudo, una mirada de afuera hacia adentro


El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Este proyecto multiplataforma desarrollado por los artistas visuales John Paul Fasel y Mona Herbe, aborda desde adentro la identidad samaria, poniendo en valor muchas de las costumbres que poco a poco se han ido perdiendo en nuestra ciudad, como la tradición de la música clásica, interpretada por Miguel Ángel Almendrales, que evoca los tiempos cuando era normal tener un piano en casa. El talento deportivo de Miguel Duran, que nos recuerda los grandes ídolos del futbol que se forjaron en Los Troncos o La Castellana. El celebre toque de la tambora de Sergio Cabas, Carlos “El Cholo” Valderrama y Carlos “El Negro” Bueno con su pitán-pitán, que era común encontrar a toda hora en cualquier esquina de barrio, estos son algunos de los retratos visuales, sonoros y documentales de 12 samarios que recoge ENCRUDO como una radiografía profunda de nuestra ciudad y su gente.

A manera de una metáfora macondiana narrada en formato transmedia, la serie microdocumental titulada “La Casa” y un excelente registro fotográfico relatan cómo la ciudad ha ido transformando el origen de sus costumbres y tradiciones, que se van resignificando a través de sus habitantes evidenciando esa transición donde lo local, se va diluyendo en el maremágnum profuso de la globalización. Encrudo parte de una necesidad de compartir el contenido de una forma libre, sin estar mediado por compromisos con otros. Planteando propuestas de audio, registros sonoros y visuales para generar un relato transmedia es decir, varios discursos que corren en paralelo y que tienen la misma jerarquía, pero que por su naturaleza perviven mejor en plataformas diferentes en la web como Instagram, Vimeo, Youtube o Mixcloud. Adicional a esto, se ha planteado para la muestra en la Alianza Francesa, una intervención de fotografías que también trascienden al espacio urbano y están complementadas por un ensamble sonoro en vivo, donde todos los protagonistas se funden en múltiples voces para deleitarnos con su talento.

Paul Fasel y Mona Herbe, hoy nos presentan el resultado de más de un año de trabajo, donde nos han mirado con detenimiento, encontrando lo mejor de nosotros los samarios, pero también acusando el testimonio de un momento que no volverá de nuestra ciudad. ENCRUDO no se nos presenta, como un documento visual que evoca la nostalgia por el pasado, sino más bien con la ilusión de un futuro mejor, para nuestra ciudad y su gente.

Transcribimos la entrevista a Mona Herbe y John Paul Fasel.

¿Como nace la idea de la serie micro-documental Encrudo, y por que escoger Santa Marta como locación principal?

Encrudo, nació de un enamoramiento por la ciudad y por el país y se dio de una forma natural. Paul y yo coincidimos el año pasado en enero en la ciudad después de habernos conocido fuera del país. Nos pareció que la coincidencia ameritaba celebrarla con una dupla creativa, ya que siempre quisimos trabajar juntos en el pasado, pero nunca antes se había dado la oportunidad. Por mi lado, me embarqué en el proyecto después de ver el potencial que tenía la idea, también porque después de 17 años fuera, regresar significaba reconectarse con el país y mis raíces Caribes. Volver a la casa ha significado volver a las raíces. Quizás, el hecho de que se llame la casa, más allá de ser la literalidad que hace referencia al espacio, tiene que ver con un deseo inconsciente de encontrar los orígenes.

¿Como se hace la selección o escogencia de los invitados a participar en la serie micro-documental?

La selección de los protagonistas también se dio de una forma natural y orgánica, para nosotros, la más valiosa. Cuando empezamos la investigación, empezamos preguntando a los samarios a quién consideraban que debíamos retratar y entrevistar y ellos mismos nos fueron dando las pistas. El boca a boca en Encrudo funcionó como una forma de admiración y respeto por el talento o labor de la gente que los locales nos proponían. Los mismos protagonistas, fueron parte de la cadena: a ellos también se les preguntó a quién sugerirían para el documental y por qué motivos. Digamos que fueron los samarios los que nos propusieron a los invitados y nosotros solo hicimos una labor de curaduría mínima.

¿El proyecto se plantea para un plataforma transmedia, como se llega a esta innovadora propuesta y como podemos entender ese concepto de transmedia en el arte? ¿Es acaso este recurso, lo que se viene para la producción artística contemporánea?

Llegamos a lo transmedia por una necesidad de compartir el contenido de una forma libre y sin estar mediado por compromisos con otros. Al ver todo el material filmado y grabado nos dimos cuenta que había mucho de donde cortar y que habían cosas que funcionaban más como propuestas de audio, otras funcionaban mejor como registro sonoro o visual. Como nuestro proyecto no está financiado por nadie, podíamos tomar decisiones más artísticas que si una marca estuviera adentro. Por eso decidimos generar un relato transmedia: es decir, varios discursos que corren en paralelo y que tienen la misma jerarquía, pero que por su naturaleza perviven mejor en plataformas diferentes. Ellos tejen la narración completa, pero funcionan a la perfección como entidades independientes. Por eso, el tema plástico también es trascendental para nosotros, más allá de lo consignado en el mismo trabajo documental. Consideramos que al ser un proyecto trasmedia que nace de lo documental, lo plástico, la intervención urbana y la instalación artística terminan de cerrar el proyecto creando una especie de universo.

¿Encrudo – La Casa, se plantea como la temporada 1 de la Serie micro-documental, cuál será la continuidad del proyecto y que más se tiene pensado realizar para las próximas temporadas?

 

Pretendemos seguir trabajando en la misma línea: registrar a todas esa personas que realmente hacen y transforman las ciudades desde un ámbito más anónimo y cotidiano, seguir con la exploración sonora y visual de los escenarios y personajes que vayamos encontrando a nuestro paso, resaltar los contrastes que evidencia nuestra especie en el día a día. Nos gusta la idea de seguir hablando del talento y el ingenio, de la improvisación que revela la experiencia y el duende o genio, ese influjo creativo que posee a las personas por breves momentos y que los convierte en excepcionales. Nos interesa también llevar las ciudades a otros lugares. Es decir, poder llevar la instalación al siguiente país al que vayamos a hacer la siguiente temporada. Estamos planeando que sea en México o Perú. Entonces Santa Marta, con sus sonidos y su gente se tomaría Arequipa, que es además una ciudad hermana históricamente. Allí queremos reproducir a la Samaria con una instalación sonora, repetir la experiencia de la instalación artística en un claustro y en la calle y lógicamente filmar y documentar lo que allí sucede en la línea conceptual que venimos desarrollando.

 

JAVIER MEJIA

Curador Independiente

Santa Marta, Junio de 2016.

Deja un comentario