Exposición fotográfica “Agua y memoria” en Sala Biblioteca Cajamag


Proyecto documental de Linda Esperanza Aragón

La sala de exposiciones de la biblioteca de CAJAMAG, inaugura esta exposición fotográfica el jueves 19 de octubre de 2017.

El proyecto fotográfico documental “Agua y Memoria” de la artista Linda Esperanza Aragón (Barranquilla, 1995). Se vale de los relatos, la fotografía y la narración para contar las historias, diálogos, sonidos y encuentros que surgen de las dinámicas cotidianas en la ciénaga de Zapayán a orillas de Bomba (corregimiento del municipio de Pedraza, Magdalena).

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“Agua y memoria”

Proyecto documental de Linda Esperanza Aragón

La fotografía documental es aquella que representa fielmente la realidad, puede responder a varias y amplias definiciones; el concepto más extendido es el que dice que la fotografía  documental es evidencia de la realidad, entendiendo la realidad como todo lo que existe, lo que tiene una existencia verdadera y efectiva. Es una noción opuesta desde el punto de vista físico a lo virtual y también a lo falso, imaginario o ficticio.

Es entonces donde la fotografía, se convierte en documento verídico de lo que existe. Hoy en tiempos donde la fotografía es sujeto de múltiples intervenciones digitales que pueden crear imágenes fantásticas o ficticias, la fotografía documental, se sopesa en la credibilidad del autor y su trayectoria, en la seriedad del trabajo y en el acervo documental que la respalda.

La muestra “Agua y Memoria” de Linda Esperanza Aragón, está compuesta de fotografías, donde podemos ver la vida cotidiana, la vida real a orillas de la ciénaga de Zapayán,  que para sus habitantes no representa solamente un cuerpo de agua en el que es posible conseguir los alimentos y bañarse. Es también un punto de encuentro en el que charlar es esencial para ponerse al día; es un escenario construido donde se mira y narra el diario vivir.

Estas imágenes recogen a manera de documento, escenas cotidianas como las de los señores que van por las cargas de agua, los niños que se bañan y juegan, los que llevan a sus animales para que beban agua y los que esperan en la orilla a los pescadores para comprarles el alimento. Las lavanderas que con manduco en mano, le sacan la mugre a la ropa, son imágenes de ese Caribe profundo, rural, que parece detenido en el tiempo y que como lo plantea la artista “son comunidades que no han sido invadidas por la tecnología, no hay dependencia de una comunidad virtual para expresarse o informar. El encuentro —cara a cara— es su ““red social””. Las charlas continúan siendo la forma más idónea para compartir información, narrar, describir, comparar, contrastar lo cotidiano y seguir tejiendo palabras autóctonas”.

Linda Esperanza Aragón, documenta a través de la fotografía su entorno inmediato, que quiere preservar en el tiempo por medio de la imagen fija, ese que en cualquier momento será susceptible de ser absorbido por los afanes del mundo contemporáneo y que de la noche a la mañana puede cambiar por la arremetida imparable del consumismo y la vida moderna, para desaparecer y transformarse en otras dinámicas de vida, que borrarán de manera permanente esos momentos que la artista a través del lente captó.

Es ahí donde subyace la importancia del trabajo “Agua y memoria”, donde las evidencias de esa realidad documentada por medio de la cámara,  testimonios únicos de una sociedad que cambia a velocidades vertiginosas y que demerita el pasado por los afanes del futuro, donde la evidencia de la realidad se mantiene perenne en las imágenes de la artista, preservando ese patrimonio inmaterial que se mantiene a la vista de todos pero que solo valoramos cuando ha desaparecido.

JAVIER MEJIA

Curador Independiente.

Octubre de 2017.

 

 

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