“Fake Shots” La Fotografía en Tiempos de la Sociedad de la Decepción


Nadie es lo que deviene y pocos desean ser quienes han sido.

Gilles Lipovetsky

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La sociedad contemporánea, no había tenido nunca tanto acceso a la información ya sea en bases de datos, archivos, bibliotecas o en la internet, la humanidad esta súper informada, pero a su vez, vive sumida en la incertidumbre de no poder diferenciar entre que es real y que es mentira; cualquiera puede generar contenidos de información con criterios éticos y veraces o por el contrario, sin tener en cuenta ninguno de ellos sino únicamente sus intereses personales que llevan a la desinformación deliberada o el engaño. En tiempos en que el mundo busca redefinirse, más por incertidumbre que por convicción, las identidades parecen diluirse, las realidades personales están mediadas por las realidades construidas en las redes sociales. Hasta la información esta condicionada y podemos caer fácilmente en las llamadas “Fake News”, que no son más que verdades a medias o amañadas, entonces hoy no podemos dar fe de todo lo que vemos o leemos y es imperativo y necesario discernir en el maremágnum de información, que es verdad o se asemeja más a esta. Allende a la realidad superficial con aura de felicidad que las redes sociales muestran, la sociedad sigue a esperas de alcanzar justicia y bienestar, florece entonces el desasosiego y el desengaño, la decepción y la angustia. Tanta inestabilidad conduce a lo que Gilles Lipovetsky (1944) llama “La sociedad de la decepción”, según el filósofo francés, la decepción se combate con el consumo que a su vez, por su carácter efímero, conduce a una nueva decepción y así sucesivamente el individuo se sumerge en un espiral de decepciones, porque lo que es deseado al alcanzarlo ya deja de ser objeto del deseo y se convierte en otra decepción.

La fotografía contemporánea no es ajena a este espiral, nunca antes se habían producido tantas imágenes en el mundo y hoy en día cualquiera que tenga acceso a algo de tecnología, tiene acceso a producir y circular imágenes que saturan archivos, redes y sitios webs. La imagen documental y la reportería grafica, están casi en peligro de desaparecer, pues es el individuo mismo quien produce sus imágenes y estas circulan directamente en los medios de comunicación y las redes sociales. De otra parte el artista empieza a indagar y buscar nuevas posibilidades para la imagen fotográfica, se permite crear mundos propios, realidades difusas que pueden ser o no verídicas, imágenes que van más allá de lo visible y que operan como contenedores de ideas, mensajes cerrados que se abren al espectador ofreciéndole alternativas que satisfacen sus gustos, que le permiten ser ese “otro” alter ego deseado en el mundo virtual, asumir roles o personalidades diversas que se sumen en esa cadena interminable de consumo y deseo. A diferencia de la fotografía documental o fotoperiodismo, la imagen construida hace explícita la intención del artista de armar previamente una escena para la cámara y parece llegar como anillo al dedo para satisfacer ideas y gustos, pero que, de manera efímera renuevan ese espiral de decepción.

La muestra “Fake Shots – La fotografía en tiempos de la sociedad de la decepción” reúne el trabajo de 6 fotógrafos del Caribe colombiano que asumen la fotografía como una práctica artística y tienen en común la construcción de imágenes permeadas de procesos interdisciplinarios como el performance, la instalación, la escenografía, el teatro y también el uso de las tecnologías de la edición y el retoque fotográfico. Estos artistas rompen con el concepto de foto directa o con el dogma fotográfico del “Instante decisivo” y se convierten en creadores de personajes y escenografías de una realidad ficticia, artificial y manipulada por medio de la cual se expresan.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En el caso de Daniel Tirado (Santa Marta, 1998), el artista explora el universo del Cosplay termino que tiene sus raíces en las palabras costume (disfraz) y play (jugar), y refiere al disfrazarse de personajes generalmente de ficción provenientes del cómic americano o el manga japonés, práctica que se ha hecho muy popular entre los jóvenes y que Daniel va registrando en los diferentes eventos que congregan a estos fanáticos. El poder asumir otra identidad, otros roles propios de películas, series o video juegos hacen de los cosplayers personajes que se proyectan en sus alter egos y crean realidades alternas que son las que registra el artista con su cámara.

De igual manera, Li Federica Tamara (Sincelejo,1981) en su serie “Yo Frida”, se autorretrata con vestidos e indumentaria que aluden al icono de la historia del arte Frida Khalo, su obra tiene como referente el trabajo pictórico de esta artista de donde toma escenas para construir sus fotografías intervenidas, que recrean ese entorno surrealista propio de la obra de Khalo, pero en un contexto diferente, propio de la realidad contemporánea de ella como artista.

La historia del arte también es el objeto de investigación de Dolly Vargas (Barranquilla), su trabajo se ha centrado en la reconstrucción de imágenes que se nutren estilísticamente y conceptualmente de obras de arte de otras épocas, en este caso vemos una serie que evoca la famosa “Maja desnuda y Maja vestida” de Francisco de Goya (1790-1908), pero Dolly reconstruye la imagen desde su propio entorno cambiando personajes y ambientes enfocando su proyecto artístico hacia temas actuales que tienen que ver con el racismo, la política, lo social y lo ambiental, tocando a través de la fotografía esas fibras sensibles de la sociedad.

En este mismo orden de ideas trabaja Pedro Noguera (Santa Marta, 1963), quien nos presenta una serie de Madonnas, muy al estilo clásico renacentista pero donde los protagonistas son remplazados por otros, con rasgos étnicos indígenas y rodeados de objetos simbólicos, hechos con fibras artesanales que nos conectan con el trabajo indígena. A manera de un trabajo de reivindicación cultural Pedro Noguera, alude a conceptos de raza, decolonialismo, no violencia y protección de los animales, conceptos e ideas muy contemporáneas que provienen del revisionismo histórico, es como volver a vernos en el espejo pero con nuevos ojos.

De otra parte la obra de Henry Navarro Montalvo (Maicao – La Guajira, 1968), se sitúa entre lo real y lo irreal, pues parte de la fotografía que es una imagen real captada con su cámara y que de manera deliberada interviene, sobreponiendo otras imágenes, generando atmósferas inverosímiles que se sitúan también entre lo divino y lo terrenal, ya que los sujetos asumen personalidades de dioses de diferentes culturas como la mitología egipcia, griega o romana, creando una serie de imágenes complejas y polisémicas, es decir cargadas de muchos significados; invitándonos a dar sentido a cada fotografía desde nuestras propias historias, que proveerán de contexto y sentido a cada una de sus personajes.

Por su parte, José Sierra Vega (Cartagena de Indias, 1991), asume el autorretrato como tema único de su trabajo, en tiempos de la selfie, el artista ha sabido sacarle a su propia imagen todas la connotaciones posible e inimaginables, encerrado en su estudio el artista construye imágenes de si mismo con diversos objetos que carga de erotismo y significado, en esta ocasión vemos retratos de su serie realizada en exteriores en una residencia en Pitalandia (Pitalito, Huila), donde se fusiona con el paisaje como un adonis griego adornado con flores y follajes, la versatilidad del cuerpo en el trabajo de José Sierra, le permite asumir diversas facetas que desde la expresión corporal, nos hablan de amor y desamor, violencia y sosiego construyendo y deconstruyendo su propia imagen, como quién se refleja en miles de espejos a la vez.

Los fotógrafos artistas presentes en la muestra “Fake Shots- La fotografía en tiempos de la sociedad de la decepción” abordan diversos temas pero tienen en común, la construcción de imágenes, donde el concepto prima en la composición de la imagen fotográfica, no son testimonios reales y naturales, por el contrario son construcciones de la realidad que nos muestran diversas facetas, a manera de ideas o sueños, pero como decía Alicia a través del espejo: “Pero un sueño no es la realidad” – “¿Quién te dice cuál es cuál?”

JAVIER MEJIA

Curador Independiente

 

Esta muestra hizo parte del 5º Encuentro de Artes Visuales del Meta, en Acacias en septiembre de 2018 y realiza su itinerancia en el Centro Cultural del Magdalena en Santa Marta, del 23 de noviembre al 20 de diciembre de 2018.

Deja un comentario